Esta impresionante basílica, un hito religioso en la urbe metropolitana, se destaca por su arquitectura neogótica y sus imponentes torres que se alzan hacia el cielo. El interior de La Purísima cautiva con sus vitrales coloridos que bañan el espacio con luz, creando una atmósfera de serenidad. Un paseo por este lugar te permite apreciar la rica historia y devoción de la comunidad, sumergiéndote en un oasis de paz en medio del bullicio urbano.












