Esta imponente construcción religiosa, situada en el corazón de la urbe regiomontana, destaca por su ecléctica mezcla de estilos arquitectónicos, incluyendo barroco, neoclásico y renacentista. Sus elaboradas fachadas y torres gemelas son un testimonio del trabajo artístico y cultural de varias épocas. Visitar la catedral es sumergirse en la historia, admirar su impresionante interior con sus vitrales y altares, y sentir la vibrante fe que perdura en su comunidad.












