Este conjunto de formaciones rocosas gigantescas, ubicadas en Tapalpa, ofrece un paisaje surrealista y espectacular. Su origen volcánico, moldeado por la erosión a lo largo de milenios, crea un laberinto de piedras monumentales que invitan a la exploración y a la aventura. Los visitantes pueden disfrutar de caminatas entre las rocas, admirar las vistas panorámicas del valle y experimentar una conexión única con la naturaleza. La peculiaridad de estas piedras y el entorno tranquilo las convierten en un destino imprescindible para los amantes de la fotografía y la naturaleza.












