Este recinto museístico, ubicado en el corazón de la capital, resguarda los vestigios del principal templo de la antigua Tenochtitlán, la grandiosa ciudad azteca. Sus ocho salas exhiben impresionantes artefactos recuperados de las excavaciones arqueológicas, ofreciendo una visión profunda de la vida religiosa, política y social de los mexicas. Explorar sus cimientos y admirar sus reliquias permite una conexión única con el pasado precolombino, comprendiendo la magnitud y sofisticación de una civilización que dominó Mesoamérica. La cercanía con las ruinas del Templo Mayor mismo intensifica la experiencia, creando un diálogo fascinante entre el objeto exhibido y su contexto original.












