Este santuario, ubicado en el corazón de Tlalpan, cautiva con su fachada barroca, un testimonio imponente de la arquitectura religiosa colonial. Su interior alberga retablos dorados intrincados y obras de arte sacro que narran siglos de historia y fe. La atmósfera tranquila y reverente, junto con su rica herencia cultural, lo convierten en un destino especial para aquellos que buscan apreciar el arte religioso y la historia de la región. Visitar este lugar ofrece una conexión profunda con las tradiciones y el patrimonio de esta zona.












