Este monumento circular, rodeado de columnas dóricas, rinde homenaje a los personajes más destacados del estado. En su centro, las estatuas de bronce de figuras como José Clemente Orozco y Manuel Gómez Morin inspiran admiración y reflexión sobre el legado cultural e intelectual de la región. Visitarlo ofrece una inmersión en la historia local y una oportunidad para conectar con el espíritu de aquellos que contribuyeron significativamente al desarrollo de Jalisco. El ambiente solemne y la arquitectura imponente hacen de este lugar un espacio ideal para la contemplación y el aprendizaje.












