Esta joya arquitectónica neoclásica, inaugurada en 1866, deslumbra con su imponente fachada y su suntuoso interior adornado con frescos y esculturas. Su acústica excepcional la convierte en un escenario predilecto para óperas, conciertos y ballets de talla internacional. Visitarlo es sumergirse en un siglo de historia y arte, experimentando la elegancia de una época pasada que continúa inspirando. La imponente bóveda central, decorada con una alegoría del arte y el tiempo, es simplemente espectacular.












