Este sitio prehispánico, ubicado al sur de la metrópoli, alberga los restos de una antigua civilización que floreció antes de la llegada de los aztecas. Destaca su imponente pirámide circular, una estructura volcánica única que ofrece una perspectiva fascinante sobre las técnicas de construcción y la cosmovisión de sus constructores. Explorar esta zona arqueológica es adentrarse en un pasado misterioso, marcado por erupciones volcánicas que paradójicamente preservaron parte de su legado. La visita permite contemplar una vista panorámica impresionante y sentir la energía de una cultura milenaria.












