Este sitio arqueológico único deslumbra con sus inusuales estructuras circulares escalonadas, una característica distintiva de la tradición de Teuchitlán. Los Guachimontones, como se les conoce, ofrecen una fascinante mirada a una sociedad compleja que floreció en el occidente de México entre el 300 a.C. y el 900 d.C. Explorar las pirámides concéntricas, patios hundidos y juegos de pelota permite a los visitantes viajar en el tiempo y sumergirse en una cultura rica en rituales y simbolismo. La bien conservada arquitectura, combinada con las impresionantes vistas panorámicas del paisaje circundante, hacen de esta zona una experiencia inolvidable.












