Este refugio natural, un rincón escondido en el corazón de la urbe, ofrece una escapada a la tranquilidad con sus extensos senderos serpenteantes y su vibrante avifauna. Ideal para un día de caminata, ciclismo o simplemente para disfrutar de un picnic relajante, este espacio preserva un valioso ecosistema lacustre. Su ambiente sereno, lejos del bullicio citadino, lo convierte en un lugar especial para conectar con la naturaleza y recargar energías. La oportunidad de observar aves migratorias y la flora endémica añade un toque mágico a la experiencia.












