Una imponente formación rocosa que se alza majestuosamente, ofrece vistas panorámicas inigualables de la ciudad y el Barranco de Huentitán. Su peculiar silueta, semejante a un diente, lo convierte en un punto de referencia visual único y un destino popular para senderistas y amantes de la naturaleza. La belleza agreste del entorno, combinada con las oportunidades para practicar actividades al aire libre, hacen de este lugar una escapada perfecta del bullicio urbano. Además, la leyenda local que rodea su origen añade un toque de misterio y encanto a la experiencia.












