Este destino ofrece una experiencia interactiva inigualable donde los niños pueden conocer de cerca y alimentar a una gran variedad de animales de granja en un entorno seguro y educativo. Más allá de la simple observación, los visitantes participan en actividades prácticas como ordeñar vacas y aprender sobre la producción de alimentos. El ambiente campestre, ubicado dentro de la metrópoli, permite escapar del bullicio citadino y conectar con la naturaleza de una forma accesible y divertida. Es una opción ideal para familias que buscan un día de esparcimiento memorable y con valor pedagógico.












