Este imponente edificio, sede del Banco de México, ofrece una fascinante mirada a la historia financiera del país. Sus interiores albergan una impresionante colección de arte, incluyendo murales de Diego Rivera, que narran la evolución económica y social mexicana. La arquitectura misma es un atractivo, combinando elementos neoclásicos con detalles art déco, creando un ambiente de solidez y grandeza. Visitar este lugar permite apreciar tanto el poder económico como la rica herencia artística de la nación.












