Este tesoro arquitectónico, ubicado en el corazón del centro histórico, deslumbra con su fachada barroca intrincadamente decorada y su campanario imponente. Adentro, el santuario envuelve a los visitantes con una atmósfera de serenidad, acentuada por la luz que se filtra a través de sus vidrieras coloridas y el diseño ornamentado del altar mayor. La parroquia Regina Coeli ofrece una inmersión profunda en el arte religioso y la historia colonial de la metrópoli, convirtiéndola en una parada obligatoria para apreciar la riqueza cultural de la zona. Su relevancia histórica, ligada a importantes eventos de la colonia, la hace un punto clave para entender el pasado de la urbe.












