Este imponente santuario, dedicado a la Asunción de María, se alza como un faro de fe y tradición en Villa Milpa Alta. Su arquitectura neogótica, adornada con detalles intrincados y vitrales coloridos, cautiva a los visitantes, mientras que su atmósfera serena invita a la reflexión y la oración. Especialmente durante las festividades religiosas, la plaza circundante cobra vida con música, danzas y coloridos puestos de comida, ofreciendo una experiencia cultural auténtica e inolvidable. Visitarlo permite experimentar la profunda devoción de la comunidad local y apreciar un importante ejemplo de patrimonio arquitectónico.












