Este rincón culinario mágico sirve helado artesanal y postres extravagantes que desafían la imaginación, elaborados con ingredientes locales de temporada y técnicas innovadoras. Sus creaciones únicas, como helado con sabor a mole o churros rellenos de lavanda, te invitan a probar lo inusual en cada bocado. Cada visita es una aventura gustativa inesperada, una oportunidad para despertar tus sentidos con sabores y texturas sorprendentes. Los colores vibrantes y la decoración caprichosa contribuyen a la atmósfera festiva y acogedora, ideal para compartir momentos dulces con amigos o familiares.












